Miércoles 28 de Marzo de 2018

El HCD reconoció a mujeres destacadas en la práctica y la difusión de del fútbol barrial con fines de inserción social

El Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon entregó hoy, miércoles 28 de marzo, un reconocimiento a entrenadoras y ex jugadoras de fútbol femenino que se comprometieron con la enseñanza y la difusión de la práctica de este deporte con intención de consolidar la inclusión social de jóvenes con entornos complejos.
El acto se desarrolló esta mañana, en el recinto de sesiones, por iniciativa de la concejal Marina Santoro (UC), que estuvo acompañada por sus compañeras de bloque Verónica Lagos y Virginia Sívori.
Las reconocidas son la entrenadora Celeste González Bracciale; y las ex jugadoras Silvina Orellano, Nancy Díaz, Adriana Fassola, Claudia López y Sandra Macena.
“Cuando el fútbol femenino es mucho más que una actividad deportiva; cuando tiene un sentido social y una perspectiva de género, con mujeres que dejan todo dentro y fuera de la cancha, abriendo caminos, transformando realidades y cumpliendo sueños. Con empeño, sacrificio y un sinfín de historias de superación detrás de cada una de ellas, lograron que el fútbol femenino sea un lugar de contención y eligen conducir los equipos de barrios olvidados de la ciudad. El trabajo de las entrenadoras a más allá de lo deportivo, ya que muchas de sus jugadoras ingresan buscando algo que las aleje de la realidad que les toca vivir a diario. Hay nenas con historias terribles, las cuáles dejan afuera de la cancha; y son felices durante los 70 minutos de juego. Lo importante de esta iniciativa no es únicamente lo deportivo y las competencias de elite que se hacen con las ligas y que aspira a un grupo reducido, sino fundamentalmente su sentido social, dando contención, quitándolas de un entorno vulnerable, dando espacio donde se resignifique la personalidad o la importancia de los roles, y a su vez imprimen una mirada desde el género, donde permanentemente deben afrontar los prejuicios y estereotipos que se forman en torno a la mujer y el deporte”.
En primer término, se proyectó el video institucional “Historias de Abuelas. La identidad no se impone”, realizado por personal del Teatro Auditorium-Centro Provincial de las Artes.
Luego, se proyectó otro video, sintetizando la actividad que realizan las homenajeadas en los barrios de la periferia de General Pueyrredon.
En el siguiente segmento, Santoro dio la bienvenida: “Buenos días a todos y a todas. Estamos con mis compañeras de bloque y no es casualidad. Vemos en ustedes un espejo. Para las mujeres, todo cuesta el doble, sobre todo cuando se trata de ocupar espacios en el ámbito público. La política, como el fútbol, es un ámbito de los hombres y cuando llegamos somos miradas con recelo. Nos sentimos identificadas con ustedes. Y, sobretodo, las admiramos. Este reconocimiento es un mimo para su lucha cotidiana, que revaloriza lo que hicieron y lo que hacen, que es en forma casi anónima. Es la llave para que sigan conquistando sueños y derechos, para consolidar la vida en una ciudad con igualdad de oportunidades y equidad social. Gracias por todo lo que hacen por los barrios de nuestro distrito”.
Después, Sívori agregó: “Quiero destacar la iniciativa de Marina. Hago mías sus palabras. Y quiero felicitar a estas mujeres. Es muy valioso dónde estamos e importante cuando la casa del pueblo las abraza. Si es revolucionario lo que hacen ahora, imaginen hace 30 años, cuando empezaron. La perseverancia es el valor más destacado en este contexto que vemos en ustedes y admiramos”.
Y finalmente, las agasajadas recibieron diplomas de reconocimiento por su invaluable labor social.
En representación de las agasajadas, la entrenadora Celeste González Bracciale manifestó: “Muchas gracias. A veces, estas propuestas son un mimo, una caricia. Y nos ponemos a pensar en lo que hacemos en nuestros ratos libres, postergando otras. Vamos conquistando espacios donde se hace inclusión, empoderándonos de nuestros derechos. Lo más lindo es dar un lugar donde estas chicas, aunque sea por un rato, puedan ser felices. Es mucho más lo que el fútbol nos devuelve como personas, que lo que aportamos nosotras. Lo vivo como un trabajo, por la responsabilidad que implica. Somos muchas, pero queremos ser más porque cuanto más ancha es la base, más jugadoras saldrán. Estamos para esto: para lograr que muchas mujeres sean felices”.