Viernes 27 de Enero de 2017

Se realizó el acto del “Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto”

Organizado por el Honorable Concejo Deliberante y la Sociedad Unión Israelita Marplatense (SUIM), se llevó a cabo hoy, viernes 27 de Enero, el acto con motivo del “Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto” a instancias de la Res. 60/7 de Naciones Unidas del 1º de noviembre de 2005.
Estuvieron presentes el Presidente del Cuerpo Deliberativo, Guillermo Sáenz Saralegui (AA); los concejales Mario Rodríguez y Gonzalo Quevedo (UCR); Patricia Serventich (AA); Balut Olivar Tarifa Arenas (monobloque); Lucas Fiorini (CREAR); la directora general de Promoción y Protección de los Derechos Humanos, Sonia Rawicki (en representación del intendente Carlos Fernando Arroyo, que envió nota de disculpa); el secretario de Gobierno, Alejandro Vicente; otros miembros del Departamento Ejecutivo; la presidente de SUIM, Claudia Malamud, autoridades de las fuerzas de seguridad y de las Fuerzas Armadas; miembros del ámbito académico y entidades vinculadas a los derechos humanos y ONG; del Poder Judicial y del Cuerpo Consular, entidades de veteranos de Malvinas e invitados especiales.
En primer término fue proyectado el video institucional “Historias de Abuelas. La identidad no se impone”, realizado por personal del Teatro Auditorium-Centro Provincial de las Artes. Luego, también fue proyectado otro video sobre la importancia de recordar el Holocausto y de educar a la población para evitar que hechos semejantes se repitan.
Después, Sáenz Saralegui dio la bienvenida a los presentes: “Buenos días a todos. Estamos orgullosos de que en la casa del pueblo se haga este acto recordatorio, tan necesario como fundamental para sostener la memoria. Porque tener en mente lo que ocurrió nos permitirá evitar que algo tan atroz vuelva a suceder. Por eso, pedimos que nunca más suceda algo semejante. Estamos acompañados por la comunidad internacional y sentimos el ejemplo de vida de quienes sobrevivieron y transmitieron el mensaje de paz a las generaciones sucesivas.
El mero hecho de evocar semejante matanza nos sensibiliza y nos obliga a repensarnos como seres humanos. Si no queremos repetir las tragedias del pasado debemos tomar conciencia de los valores de la paz, la vida y la tolerancia, educarnos a nosotros mismos, empezando desde los cimientos, que son los niños. Y castigar, a través de la justicia, a quienes pretender repetir la realización de actos vinculados al odio racial, al odio por orientación sexual y al odio hacia cualquier tipo de diferencia que tengan las personas. Defendamos la tolerancia y la paz y así seremos mejores hombres y mujeres”.
Después, la directora del Colegio Nacional Arturo Illia, la Magister Alfonsina Guardia: “Buenos días. Agradezco la invitación a este acto. Estoy acá porque hace un año y medio, junto a un grupo de docentes hicimos una visita a los campos de concentración, donde se torturó y mató a millones de personas. Los espacios de la vida y de la muerte, que son absolutamente impresionantes. Los guetos siguen estando en el recuerdo de las víctimas y sobrevivientes, y en el de toda la humanidad. Hombres y mujeres, adultos y niños atravesados por la nefasta definición de quienes decidieron matar por las razones que fueran. Para evitar que una persona defina terminar con la vida de otro ser humano es diciendo no, diciendo nunca más, y evocando esas tragedias. Por todas las víctimas, siempre debemos recordar”.
Luego, Gisela Sosa, de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz, manifestó: “Para nosotros es un honor poder estar aquí. Educar para recordar es uno de los trabajos que hacemos, empezando desde nuestros niños y en nuestros hogares. Si educamos, no permitiremos que se repitan estos sucesos. Y prevenir hechos vinculados a la intolerancia y al odio. Encender las alarmas sobre las causas que provocaron hechos como el genocidio es una obligación, como recordar el pasado para prevenir crímenes internacionales. Armonía, paz y equidad, para prevenir”.
También habló un referente de la Juventud del SUIM, para recordar la figura del ciclista italiano Giro Bartali, que salvó a decenas de judíos de la muerte.
A continuación, la titular de SUIM, Claudia Malamud, expresó: “Buenos días. Se conmemora un nuevo aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz. El antisemitismo sabe cambiar de rostro: puede ser racial, religioso, social o político. Por eso, la conmemoración debe ser activa, sabiendo a dónde conduce la violencia cuando hay indiferencia. Matar por supuestas superioridad racial por el mero hecho de ser judíos es un crimen universal, permanentemente condenable. El Holocausto movilizó los cimientos más profundos de la civilización occidental, cuando por primera vez en la historia contemporánea una nación se propuso asesinar a la totalidad de otra, sin excepciones. Después de 72 años aprendimos a recordar la matanza de millones de personas. Quienes relativizan las causas del Holocausto tratan de perpetuar las causas que lo produjeron. La educación sigue siendo el último bastión que nos protege de esa amenaza”.
Luego, Rawicki expresó: “Disculpen mi emoción. Estamos conmemorando una fecha más en evocación de las víctimas del Holocausto. Cada víctima y su familia tiene una visión propia sobre un hecho que afectó a todos. Mi papá nunca quiso hablarme del tema, habiendo sido un sobreviviente. Sigo atesorando el deseo de que la educación, mediante la prédica del ejemplo, y la académica, difundan un mensaje de paz y de tolerancia, alejando los fantasmas de la intolerancia y el odio”.
En el siguiente segmento del acto se procedió al encendido de las velas que se hallaban en el candelabro de siete brazos, llamado Menorah. La primera vela recuerda a los seis millones de judíos asesinados sistemáticamente con el objetivo de aniquilar al Pueblo del Libro. La segunda vela evoca al millón y medio de niños asesinados. La tercera vela recuerda a los miles de asesinados por los nazis en los campos de exterminio, en calles y hogares por sus ideas políticas y religiones, por pertenecer a minorías culturales de otros colectivos. La cuarta vela evoca al imborrable recuerdo de los sobrevivientes ya fallecidos. La quinta vela menciona a los justos entre las naciones, que ayudaron a miles de judíos a sobrevivir. La sexta vela, encendida por familiares del fallecido titular del SUIM, Benjamín Schujman, recuerda su labor a favor de la difusión del Holocausto y su proyecto de educación para consolidar la idea de la paz y la tolerancia.
Finalmente, en el tramo final, el Vicario General, PresbíteroGabriel Mestre, realizó una oración por las víctimas. Luego, fue el turno del jazán seminarista Daniel Somerstein.