Lunes 18 de Julio de 2016

Se realizó en el HCD un acto de conmemoración por el 22º aniversario del atentado a la AMIA

El Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon fue sede del acto conmemorativo por el 22º aniversario del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ocurrido en 1994. Enmarcado en la Ordenanza Nº 16.231 se llevó a cabo en el recinto de sesiones del HCD.
Estuvieron presentes el titular del Cuerpo Deliberativo, Guillermo Sáenz Saralegui (AA), el defensor del Pueblo, Fernando Rizzi; la directora de Desarrollo Social, Vilma Baragiola –en representación del intendente Carlos Fernando Arroyo-; el titular del SUIM, Marcelo Jovedjati; los concejales Balut Olivar Tarifa Arenas (monobloque), Lucas Fiorini y Alejandro Carrancio (FR), Daniel Rodríguez (FpV); Mario Rodríguez, Cristina Coria, Gonzalo Quevedo y Luis Rech (UCR), Patricia Leniz, Patricia Serventich y Javier Alconada Zambosco (AA), además de representantes de cultos católicos, de organizaciones civiles, autoridades académicas y de las Fuerzas Armadas y de Seguridad e invitados especiales.
También asistieron el Presbítero Walter Pereira, secretario general de la Diócesis de Mar del Plata; el Hassan Seminarista de la Comunidad Judía Marplatense, Daniel Somerstein; el señor Pastor Jorge Schmarsow, del Centro Cristiano; el Pastor Isaías Sorensen, representante del Movimiento Cristiano y Misionero; Gisela Sosa, representante de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz.
Hubo notas de disculpa del concejal Guillermo Arroyo (AA) y de la directora general de Promoción y Protección por los Derechos Humanos, Sonia Rawicki. Y se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino.
El acto comenzó con la proyección de un video documental sobre el atentado, con imágenes de noticieros del momento inmediatamente posterior a la explosión. Luego, se proyecto el video institucional “Historias de Abuelas. La identidad no se impone”, realizado por personal del Teatro Auditorium-Centro Provincial de las Artes.
Luego, Sáenz Saralegui dio la bienvenida y expresó, en relación a la conmemoración: “El 18 de Julio de 1994 fue una jornada oscura, nefasta y muy triste para el país. Un ataque terrorista que sufrió la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de Buenos Aires sacudió los cimientos de la paz democrática, una vez más, ensañándose con otro símbolo de la comunidad judía después del ataque que había sufrido la Embajada de Israel.
La explosión en la AMIA se trató de uno de los mayores ataques terroristas ocurridos en Argentina, con un saldo de 85 personas muertas y 300 heridas, y el mayor ataque sufrido por judíos desde la Segunda Guerra Mundial.
El atentado sacudió a la sociedad argentina y especialmente a la de Buenos Aires. Miles de personas se acercaron al lugar para colaborar con las tareas de rescate, tanto de las víctimas, como de libros, documentos y esculturas que constituían una parte importante de la memoria de la comunidad judía argentina.
Y miles de personas comenzarían a pedir justicia, sobre el dolor por la explosión reciente y sobre esos escombros que simbolizaron la muerte.
El atentado sacudió a la sociedad argentina. Y a 22 años hay reclamos que siguen vigentes. Una herida semejante no cicatriza jamás. Siempre quedará abierta. Porque no hay justicia que calme el dolor por la pérdida de un familiar o simplemente de una persona, aún cuando uno no la conozca.
El dolor generado por la violencia surge por la impotencia que supone la imposibilidad de prevenir un hecho semejante. Y también por comprobar que a veces los seres humanos somos incapaces de generar unidad y sí somos capaces de provocar dolor, mutilación y muerte a gran escala, transformándonos en el peor enemigo de nosotros mismos.
A 22 años del atentado, si algo hemos aprendido, es a entender que la violencia no resuelve las diferencias entre nosotros. Hemos aprendido que la violencia sólo engendra rencor, dolor, impotencia y más violencia. Y que el diálogo y la aceptación de las diferencias entre las personas son la vía exclusiva para encontrar los puntos de concordia, de paz, de amor y de mutua comprensión.
Esas víctimas siempre estarán presentes en la memoria colectiva de un pueblo que rechaza la violencia y abraza la paz, como es el pueblo argentino. Y por ello, como Presidente de este Honorable Concejo Deliberante, expresó el rechazo contra toda violencia y respaldo la evolución de Mar del Plata como una ciudad tolerante, igualitaria e inclusiva. Saludo con el corazón a las víctimas del atentado y a sus familiares, a quienes respeto por su inclaudicable reclamo de reparación y justicia”.
Por su parte, Baragiola señaló: “Traigo a esta casa de la democracia el saludo del intendente municipal Carlos Fernando Arroyo que por actividades previamente acordadas no pudo asistir a este acto interreligioso. No es un día más, no es un recuerdo más. Es el recuerdo más negro que podemos tener. Ojalá esta nueva etapa pueda darnos una respuesta a todos los argentinos una respuesta del caso AMIA, para que las víctimas puedan descansar en paz y las familias concretar su pedido de justicia”.
El presidente de la Sociedad Unión Israelita Marplatense (SUIM), Marcelo Jovedjati expresó: “Para 85 personas el `Hasta luego´ sería `Hasta nunca´. Una bomba les arrancaría de cuajo proyectos e ilusiones. No hay víctimas que no sean inocentes. La conmoción fue para toda la comunidad, pero estalló en el corazón de la comunidad judía. Las víctimas no descansan en paz porque sigue faltando justicia. Sigue siendo para nosotros una cuestión de estado luchar contra la impunidad. Ojalá podamos construir un futuro digno para nuestro país. Que las víctimas descansen en paz cuando los asesinos reciban todo el peso de la ley. Justicia, justicia perseguirás”.