Jueves 7 de Julio de 2016

Música y reflexión en la conmemoración del Bicentenario de la Independencia

Se llevó a cabo hoy, jueves 7 de Julio, la Sesión Pública Especial con motivo de celebrarse el “Bicentenario de la Independencia”. En el recinto de sesiones del Honorable Concejo Deliberante estuvieron presentes el Intendente Municipal Carlos Fernando Arroyo, el Presidente del Cuerpo Deliberativo, Guillermo Sáenz Saralegui (AA), funcionarios del Departamento Ejecutivo y del Poder Judicial, representantes instituciones eclesiásticas y de organismos nacionales y provinciales, representantes del Cuerpo Consular y de la Universidad Nacional de Mar del Plata, de Organismos de Derechos Humanos e instituciones académicas privadas de la ciudad, del Centro de Ex Soldados Combatientes en Malvinas, representantes de Colegios Profesionales, de organizaciones gremiales, demás entidades representativas de la ciudad, y público en general.
También estuvieron los integrantes de la Defensoría del Pueblo y miembros de todos los bloques políticos que integran la actual composición del HCD.
En el inicio del acto se entonaron las estrofas del Himno Nacional. A continuación se proyectó el video “Historias de Abuelas–La Identidad no se impone”, realizado por el personal del Teatro Auditórium–Centro Provincial de las Artes.
También fueron proyectados dos videos institucionalescon motivo del Bicentenario de la Independencia.
Luego de la lectura del decreto de convocatoria se leyeron las notas de excusación y adhesión. Después, el Presidente del HCD, Guillermo Sáenz Saralegui, expresó: “Hoy estamos formalizando la expresión pública del Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon en el marco de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia de nuestra República Argentina.
Estamos evocando la firma de la Declaración de Independencia, circunstancia fundamental que ocurrió el martes 9 de julio de 1816 en la casa de Francisca Bazán de Laguna, en San Miguel de Tucumán.
Ese acontecimiento fue vital en el devenir posterior de lo que es hoy la República Argentina. Y, por tal motivo, el lugar donde se celebró el Congreso ha sido declarado Monumento Histórico Nacional.
Como todos ya sabemos, la decisión tomada por el Congreso de Tucumán, que sesionó en la ciudad de San Miguel de Tucumán de las entonces Provincias Unidas del Río de la Plata, proclamó la independencia política de la monarquía española y renunció también a toda dominación extranjera.
Después de la Revolución de Mayo y del Congreso que aprobó la emancipación nacional, comenzó un nuevo derrotero, signado por una gran cantidad de desafíos y obstáculos que los argentinos debimos transitar y superar.
Como circunstancial titular de este Cuerpo Deliberativo pienso que, en ese sentido, no ha variado el tono de la época. Hoy, como ayer, seguimos afrontando nuevos desafíos que nos plantea el tránsito por el necesario camino de la superación y el desarrollo.
Los argentinos hemos llegado a una conclusión sabia: si pretendemos mejorar nuestra calidad de vida y encontrar solidez en el desarrollo como sociedad y como país, entonces debemos unirnos, dejar de lado diferencias estériles y apoyarnos en los puntos de concordia que son fundamentales para impulsarnos definitivamente y sin egoísmos hacia el futuro venturoso que nos aguarda”.
También se leyó el documento conjunto emanado del seno del Honorable Concejo Deliberante, al que adhirieron todos los bloques políticos que lo integran. En él se expresa lo siguiente:
“La Declaración de la Independencia fue parte de un proceso de constitución de un nuevo orden político en lo que había sido el Virreinato del Río de la Plata.
La transición de un régimen colonial vigente durante tres siglos, sostenido en la legitimidad de un rey de un régimen absolutista asentado en creencias difundidas durante siglos, se pasó a un nuevo sistema basado en los derechos del hombre que por ser libre era soberano pero por vivir en sociedad debía delegar ese poder en forma limitada y dividido en tres poderes que se controlaban: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial.
Nuestra historia está hecha por hombres y mujeres de carne y hueso, porque nuestros próceres fueron eso: hombres y mujeres de carne y hueso que tuvieron que enfrentar luchas y oposiciones internas y fuerzas externas terribles que no querían que se declarara la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Fueron San Martín, Belgrano, Güemes los que oponiéndose a algunos hombres del puerto de Buenos Aires que se negaban a declarar la independencia porque el mundo había cambiado y volvía la restauración monárquica en Europa y entonces se quería echar por tierra con el esfuerzo y el sacrificio que los criollos, que los patriotas habían construido un 25 de Mayo de 1810.
Pero aquel 9 de Julio de 1816, esos hombres y mujeres cumplieron con el mandato histórico que era declararse independientes y luchar contra el invasor que colonizaba nuestras tierras.
Ese martes, cuando los diputados del Congreso empezaron a sesionar a pedido del diputado por Jujuy, Sánchez de Bustamante, se trató el “proyecto de deliberación sobre la libertad e independencia del país”. Y la verdad es que ese día no hubo discusión. Lo venían sellando desde hacía seis años atrás, con la sangre vertida en la guerra contra los ejércitos realistas.
El Congreso declaró, como lo testimonia el acta de ese día, “solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas provincias romper los violentos vínculos que la ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas e investirse del alto carácter de Nación Libre e Independiente”.
Es bueno conocer la historia porque los pueblos que no conocen su verdadera historia están destinados, tal vez, a tener los mismos desaciertos o los mismos errores.
A lo largo de estos 200 años hemos tenido conflictos y disputas, sufrimos guerras, proscripciones, dictaduras, desapariciones. Nuestro presente es producto de esta historia. Historia compleja, repleta de acuerdos y desacuerdos, encuentros y desencuentros, conflictos y armonías, pero a lo largo de estos 200 años hemos realizado acuerdos básicos como el de no volver a ser dominados por ningún otro país, principio constitutivo del ser independiente.
Pero también hemos aprendido que la independencia no es únicamente una declaración hecha en un momento histórico determinado, es algo que se construye día a día, es un proyecto de país, un proyecto de sociedad.
Sin dudas ese pronunciamiento de independencia constituye el más alto suceso en la historia de la República Argentina y celebrar hoy nuestro bicentenario nos convoca a reflexionar, a construir esta nueva independencia, la del país de la producción, del trabajo, de la educación, de la salud, del desarrollo social y de la inclusión en una América del Sur unida, solidaria e integrada”.
Después de poner al Plenario en comisión, llegó el momento de disfrutar del arte en sus diversas vertientes y expresiones.
En principio, el solista Alejandro Carrara, al mando de su guitarra acústica. A continuación, Mercedes González mostró su repertorio de folclore con un cuerpo de bailarines de su agrupación “Ecos de Salamanca”. Y después, el grupo El Hombre Volador, rock en su máxima expresión.