Miércoles 30 de Marzo de 2016

Reconocimiento del HCD a los cuatro marplatenses que cruzaron a nado las Islas Malvinas

Julio Aro es el autor intelectual del proyecto para identificar a los 123 soldados caídos cuyos restos “sólo conocidos por Dios” yacen en el cementerio de Darwin. El nado de estos cuatro marplatenses, que unió las intensas, imtempestivas y gélidas aguas del estrecho de San Carlos, se realizó en apoyo de esa gestión, conocida como “ADN” e impulsada por la Fundación “No Me Olvides”.

El Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon reconoció hoy a los marplatenses Adrián Echavarría, Diego Picardo, Martín Sánchez y Guido Ganim, nadadores amateurs. Ellos protagonizaron y concretaron la Travesía “Cruce por la Identidad”, entre los días 12 y 19 de Marzo de 2016, uniendo las Islas Malvinas a nado en el estrecho de San Carlos. El objetivo: darle nombre a los 123 soldados caídos en defensa de la soberanía durante el conflicto del Atlántico Sur que figuran como NN en el cementerio de Darwin.
Mediante Decreto Nº 93, el HCD declaró “de Interés” esta travesía.
Estuvieron presentes el Presidente del Cuerpo Deliberativo, Guillermo Sáenz Saralegui; los concejales Patricia Serventich y Federico Santalla (AA); y Lucas Fiorini (FR, autor de la iniciativa de reconocimiento); el ex soldado combatiente Julio Aro, impulsor del proyecto ADN de la Fundación “No me Olvides” y alumnos de 5º año del Colegio La Sagrada Familia, que están realizando trabajos prácticos pedagógicos sobre el cruce.
“Todos les debemos gratitud. Al visitar las tumbas de nuestros soldados muertos en Malvinas, en espera de ser identificados, ustedes están preparando el cierre de un luto”, manifestó el obispo Antonio Marino, titular de la Diócesis de Mar del Plata.
Luego de la proyección del video institucional “Historias de Abuelas. La identidad no se impone”, realizado por personal del Teatro Auditorium-Centro Provincial de las Artes, Sáenz Saralegui dio la bienvenida a los presentes: “Es un inmenso gusto estar acá, en el recinto de sesiones, que es la casa de todos los marplatenses y batanenses, por un gesto maravilloso de estos chicos, que unieron a nado el estrecho de San Carlos. Demostraron que con las islas Malvinas no hay fronteras. Y mostraron su profesionalismo, compromiso y don de buena gente”.
Por su parte, Fiorini consignó: “Destaco y agradezco la gesta que estos chicos hicieron y la iniciativa de la Fundación “No Me Olvides”, para la identificación de los caídos en el conflicto del Atlántico Sur. Queremos que este homenaje sea tomado como se merece: el Concejo Deliberante es la representación política máxima de la ciudad. Esta iniciativa surgió como una semilla, siendo algo pequeño, y se transformó en algo gigante, como un árbol. Sé que sintieron el acompañamiento de todo Mar del Plata. Estos chicos no son nadadores profesionales. Son gente con familia y actividades particulares. Entrenaron con todo, y le quitaron horas a la familia, al trabajo y al sueño. Y se sobrepusieron al clima hostil de las Malvinas. Es que las buenas causas nunca son fáciles. Hay un espíritu compartido en el pueblo argentino. Las Malvinas van a terminar plenamente integradas al territorio nacional. Estos cuatro chicos hicieron algo gigante para que la causa Malvinas no se olvide y siga plenamente vigente en el corazón y pensamiento del pueblo”.
Después de recibir la distinción del HCD y de un reconocimiento por parte de los alumnos del Colegio La Sagrada Familia, los nadadores destacaron: “Queremos agradecer este reconocimiento porque es un honor que Mar del Plata reconozca el esfuerzo que hicimos durante un año. Estuvimos entrenando muchísimo para esto. Lo nuestro es sólo un granito de arena para mantener viva la causa Malvinas. El 2 de abril tiene que ser todos los días del año para mantener la esperanza de que las islas sean –en lo formal- argentinas. Los invito a todos a “malvinizar” los 365 días del año. Las Malvinas son argentinas”, expresó Diego Picardo.
“Es muy importante para nosotros. Todo se vio plasmado en las islas. Lo primero que hicimos allá fue visitar el cementerio de Darwin, algo muy fuerte para estar. Vimos las placas “Soldados argentino sólo conocido por Dios”. Fue muy fuerte estar ahí. Después entrenamos. Las condiciones de allá son bastante complicadas. El clima es bastante hostil. El día que decidimos cruzar Dios nos envió una ayuda, porque era una jornada primaveral. Teníamos mucha fuerza y ganas de nadar, más allá del agua fría. El sentimiento que, al menos, yo tuve es que te hacen sentir visitante, te miran de cierta manera. Todos tendríamos que apoyar la causa de Julio (Aro) porque el derecho a la identidad es de todas las personas. Y por eso es importante identificar a estos 123 héroes. Debemos informarnos todos”.
Por su parte, el presidente de la Fundación “No Me Olvides”, Julio Aro, expresó: “Para mí es un placer y un orgullo pertenecer a esta institución, cuyo motor son los padres (de los caídos). Es un placer compartir y sumar, también, a quienes son ajenos pero se sumaron por Malvinas. Estos chicos han regado el sentimiento de Malvinas en cada uno de nosotros. Es fundamental lo que estamos haciendo por “malvinizar”. Es muy fácil soñar: uno apoya la cabeza en la almohada y sueña. Lo difícil es luchar por el sueño. Esos soldados caídos no sólo perdieron la vida, sino también la identidad. Es una doble pérdida. Y no debemos ser cómplices de ese robo de identidad”.

Argumento del reconocimiento

Esta iniciativa se motiva con el objetivo de difundir y promover el proyecto ADN de la Fundación “No Me Olvides”, presidida por el señor Julio Aro (ex combatiente) para la identificación de los 123 soldados caídos en defensa de la soberanía en el conflicto del Atlántico Sur -durante la guerra de 1982- que se encuentran en el cementerio de Darwin.
El cruce se llevó a cabo en el estrecho de San Carlos, entre los puntos conocidos como Fanning Head y Creek Point, con una distancia aproximada de 6 kilómetros en aguas a temperatura de 8 a 10ºc y en condiciones meteorológicas adversas para los nadadores.
Durante la semana de la travesía, los nadadores visitaron el Cementerio de Darwin, donde se encuentran los 123 soldados sin identificar, llevando un rosario bendecido por el Obispo Antonio Marino para colocar en cada una de las tumbas.
El equipo también recorrió el paraje “Pradera de Ganso”, donde se produjeron los primeros combates de la guerra.