Viernes 18 de Diciembre de 2015

Se realizó en el HCD un homenaje a la figura de Stella Maris Piergentili

Amor, ternura, amistad, convicción, lazos, puentes, gestión, reivindicación de derechos, educación pública, igualdad, libertad, accesibilidad, energía inagotable, trabajo en conjunto. Términos utilizados a lo largo de más de una hora durante el emotivo homenaje que colegas, amigos, familiares y allegados brindaron a la figura de Stella Maris Piergentili, docente, militante del socialismo, maestra y directiva de SUTEBA fallecida recientemente.
A través de una iniciativa del concejal Mario Rodríguez (UCR) el Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon brindó un merecido y emotivo reconocimiento a la trayectoria de Piergentili, durante un acto desarrollado hoy a la mañana, en el recinto de sesiones.
Estuvieron presentes el titular del Cuerpo Deliberativo, Guillermo Sáenz Saralegui (AA), los concejales Mario Rodríguez, Cristina Coria y Luis Rech (UCR), Balut Olivar Tarifa Arenas y Claudia Rodríguez (AM), Daniel Rodríguez (FpV), Alejandro Carrancio y Cristian Azcona (UNA); la secretaria de Educación, Ana María Crovetto –en representación del intendente Carlos Fernando Arroyo-, el secretario general de SUTEBA, Gustavo Santos Ibañez; el secretario general del Partido Socialista, Walter Buceta; el defensor del Pueblo, Fernando Cuesta; el consejero escolar, Daniel Bruna; el rector de la UNMdP, Francisco Morea.
También asistieron la hermana de Stella Maris, Graciela, sus hijas y demás familiares.
En primer término fue proyectado el video institucional “Historias de Abuelas. La identidad no se impone”, realizado por personal del Teatro Auditorium-Centro Provincial de las Artes.
Luego, Sáenz Saralegui dio la bienvenida a los presentes: “Buenos días a todos. Ésta es la casa del pueblo, a la cual están invitados siempre. Hoy estamos haciendo un reconocimiento a una persona que generó un gran sentimiento, por lo que veo en los rostros de todos los presentes”.
Por su parte, Mario Rodríguez –autor de la iniciativa de reconocimiento- expresó: “Es un homenaje a un mujer extraordinaria, a una madre, una hija, una hermana, una militante extraordinaria. Me daba cuenta ahora cuántos momentos compartidos hubo. Me voy a llevar para siempre su sonrisa, porque siempre estaba de buen humor. Hacía cosas serias con alegría, cosas que nos marcaron a todos. Tuvo un gran compromiso con la educación pública. Nunca se comprometió con el gobierno de turno; fue una cazadora de utopías. Fue la conciencia colectiva de todos nosotros. Nunca transó sus principios, fue coherente. Siempre nos marcó hacia dónde teníamos que ir. Ejerció docencia permanentemente, defendió con intransigencia los derechos de la mujer, derechos laborales, la educación pública”.
Después, Santos Ibañez manifestó: “Desde ese triste sábado pensábamos qué era Stella para nosotros: era una militante de la vida. Así la definimos. Hoy estamos juntos en este gran abrazo por ella. Creía firmemente en la vida y en la identidad, en la lucha de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Era una compañera de lucha leal y coherente. Este ejemplo de ser humano es un faro que va iluminando el camino para construir una escuela y una sociedad para todos”.
También Busetta dijo: “Buenos días. Gracias por la invitación. Quiero destacar de Stella su amor por la juventud del partido. Ella les tocó el corazón a todos los jóvenes y creo que ellos hicieron lo mismo con ella. Se generó una empatía difícil de explicar. Tenía capacidad de sonreír y de ser firme pero con buenos tratos. No era sumisa; era agradable pero firme. Una gran militante. Peleaba por un proyecto político y tenía una visión de sociedad justa, solidaria e inclusiva; libre y pacífica. Tenía una visión de futuro”.
Crovetto expresó: “Compartimos el inicio del SUTEBA, la vi trabajar y puedo decir que fue la mejor consejera escolar de General Pueyrredon. Trató con respeto a todos. Luchó por una escuela digna. Las personas que queremos siempre van a estar en nuestro corazón”.
A continuación, su hermana Graciela expresó: “La vamos a recordar con alegría, aunque todavía es pronto y el dolor inmenso. Nosotros estábamos del otro lado de esas luchas por las que fue tan profundamente respetada y querida. Recién ahora lo dimensionamos. Con cierto egoísmo le reclamábamos más tiempo para la familia, a la que instó a mantenerse unida siempre. Nunca reclamó ni aspiró a cargos directivos; ejerció de maestra, siempre junto a los chicos. Ella era una mujer que siempre hacía puentes”.