Martes 27 de Enero de 2015

Emotivo acto por el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto

Familiares de Benjamín Alberto Schujman, ex titular del SUIM fallecido el año pasado, asistieron al acto donde se evocó la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz, a 70 años del fin de la II Guerra Mundial, de la Shoá y la creación de la ONU. Este año la celebración giró en torno al legado, la libertad y la vida de los sobrevivientes.
 
 
 
La comunidad judía en Mar del Plata y la Municipalidad –a través del Honorable Concejo Deliberante- organizaron hoy, un año más, el acto oficial por el Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto, que tuvo lugar en un colmado recinto de sesiones.
 
Presidido por el titular del Cuerpo Deliberativo local, Nicolás Maiorano (UCR), también contó con las presencias de principales directivos de la Sociedad Unión Israelita Marplatense (SUIM), entre ellos Luciana Yohai; de los concejales Mario Rodríguez, Maximiliano Abad, Vilma Baragiola y Cristina Coria (UCR), Marcos Gutiérrez y Verónica Beresiarte (FpV); Cristian Azcona, Hernán Alcolea y Lucas Fiorini (FR); Ariel Ciano, Javier Woollands, Alejandra Urdampilleta, Fernando Gauna, Héctor Rosso, Claudia Rodríguez y Alejandro Ferro (AM).
 
También asistieron el director general de Promoción y Protección de los Derechos Humanos, José Luis Zerillo; el secretario de Gobierno, Pablo García –en representación del intendente Gustavo Pulti-; otros miembros del Departamento Ejecutivo, como el secretario de Cultura, Leandro Laserna, el de Seguridad, Adrián Alveolite, y el de Economía, Daniel Pérez; el diputado provincial Pablo Farías (FAP-GEN); el defensor del Pueblo, Fernando Rizzi; representantes de los diversos cultos religiosos, como el vicario presbítero Gabriel Mestre –en representación del obispo de Mar del Plata-; el rabino Guillermo Bronsten; la agrupación joven del SUIM e invitados especiales, entre ellos miembros de la comunidad armenia y de entidades promotoras de derechos humanos, como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
 
En primer término fue proyectado un video sobre la historia del Holocausto judío –denominado “Los números de la vida (Elegirás la vida, siempre)”- y luego, como es habitual, el de “Historias de Abuelas. La identidad no se impone”, realizado por personal del Teatro Auditorium-Centro Provincial de las Artes. Luego, fue el turno de las palabras. Maiorano, en su calidad de titular del Cuerpo Deliberativo, expresó: “La masiva participación en este acto es un gesto de compromiso con la paz y con la vida. Es importante que estos actos se realicen para mantener viva la memoria, para el desarrollo conjunto de las sociedades y naciones. En los momentos que vive nuestro país, es responsabilidad de todos generar paz y dejar actuar a la justicia”.
 
Por su parte, Rosso, uno de los principales impulsores de la conmemoración anual de esta jornada en el ámbito del HCD, manifestó: “Hoy es un día especial, porque en una fecha como hoy las tropas de la URSS se topaban con lo que había en Auschwitz, que había sido abandonado por los nazis”, al tiempo que evocó las ausencias de Luly Aronovich y de Benjamín Schujman, también ideólogos de esta conmemoración. Y recordó cómo “los monstruos del terror”, que fueron los campos de concentración, “fueron construidos con el aporte de profesionales que eran parte de una comunidad instruida”. Y acotó: “Es importante que se formen docentes en los cursos sobre Holocausto, porque si no se forman, y los alumnos no transmiten esos conocimientos, pueden suceder acontecimientos indeseados. Por eso importante que se hagan estas reuniones, pero son insuficientes. Por eso hay que hacer más, porque muchos de los brotes antisemitas o islamófobos, suceden en países con buenos sistemas educativos”.
 
Luego, Zerillo consideró que “este acto nos interpela desde el lugar de la memoria, porque nos lleva a ver hasta dónde es capaz de llegar la condición humana, con el Holocausto judío, que es el de mayor trascendencia del siglo XX, pero lamentablemente tampoco el único. Me parece trascendente rescatar las banderas que nos unen como comunidad. Y debemos analizar qué funciona detrás de la otredad, que construye la negatividad de algo que está más allá de la condición humana”.
 
Luego, el vicario Gabriel Mestre expresó una oración religiosa, dedicada a los presentes, y con acento en la igualdad, equidad y solidaridad.
 
Asimismo, la profesora Sonia Bazán también hizo de la palabra evocando la trascendencia de Schujman en la realización de este acto y de los cursos de capacitación sobre la Shoá.
 
También hubo palabras de Guido Fucks, de la comunidad joven del SUIM, tras lo cual Luciana Yohai, en nombre de la comisión directiva de SUIM, evocó palabras de Sonia Rawicki, vicepresidenta en ejercicio de la Presidencia, que hizo referencia a la Resolución 60/7 de la ONU, que menciona la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y cerró pidiendo que los cursos de la Shoá lleven el nombre de Schujman.
 
En el último segmento del acto se procedió a encender las seis velas colocadas sobre el candelabro de siete brazos, llamado “Menorá”, uno de los símbolos más populares de la religión judía.
 
La primera vela fue encendida “en memoria de los seis millones de judíos asesinados sistemáticamente con el objeto de aniquilar al Pueblo del Libro”; la segunda, “por el millón y medio  de niños asesinados en el mismo período”; la tercera, “por los miles de asesinados por los nazis en los campos, las calles y sus hogares por sus ideas políticas, religiosas o por pertenecer a minorías culturales de otros grupos colectivos; la cuarta, “en memoria de los sobrevivientes ya fallecidos”, la quinta “en memoria de los justos entre las naciones, que arriesgaron sus vidas y la de sus familias para salvar a los judíos de la maquinaria de la muerte”, la sexta, “para que su luz siga iluminando el camino de la construcción de una sociedad mejor, plena, sustentada en la diversidad, convivencia, respeto y justicia”; y la séptima, en homenaje a Schujman, “un apasionado líder comunitario, comprometido con su comunidad y su ciudad”. Y se agregó: “Entre las múltiples actividades culturales y educativas que promovió (Schujman) durante su mandato, se destacó el permanente trabajo en la lucha contra la discriminación, defendiendo la justicia, la verdad y la memoria, así como la implementación y coordinación de los cursos de perfeccionamiento docente para la enseñanza de la Shoá, con el apoyo de las autoridades municipales, que resultó en un éxito inédito”.
 
Finalmente, el rabino Guillermo Bronsten, emitió también un breve oficio religioso en hebreo y castellano.