Viernes 14 de Octubre de 2011

La profesora de folklore Lidia Máximo recibió el título “Vecina destacada” por el Concejo Deliberante

En reconocimiento a su dilatada trayectoria como profesora de folklore y por su “compromiso con la comunidad y los constantes aportes a nuestra cultura tradicional”, el Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon entregó el título “Vecina Destacada” a la señora Lidia Máximo, profesora de música tradicionalista, en un acto que se desarrolló en un colmado recinto de sesiones.


Con la presencia de miembros de diversas agrupaciones folklóricas, docentes y directoras, familiares y amigos, la autora de la iniciativa, la concejal Marisa Vargas (AM) dio la bienvenida al ámbito donde funciona el Cuerpo Deliberativo local, junto al director de Asuntos de la Comunidad de la Municipalidad de General Pueyrredon, Marcelo Fernández.


Vargas consideró que “es un día festivo y nos genera orgullo reconocer a Lidia porque es una gran trabajadora; la conozco desde el '81 y sé la pasión que siente por la música. Es una gran formadora de personas, que transmite muchos valores. Es un orgullo de la ciudad, y este premio es realmente merecido”.


Por su parte, Fernández evocó el momento en que conoció a Lidia Máximo, hace varios años, en la sociedad de fomento del barrio Bernardino Rivadavia. “Es alguien muy apasionada por lo que hace; quienes tenemos el honor de conocerla la queremos mucho”.


La propia homenajeada admitió tener “una revolución en el estómago desde que Marisa (Vargas) me llamó para convocarme. Tengo a nietos y bisnietos marplatenses y hace 37 años que enseño folklore, cuando empecé con Los Gorriones en el club Cadetes de San Martín”. Y agregó: “A lo largo del tiempo hemos reído, hemos llorado, hemos pasado lindos momentos. Muchas veces dejé cosas de lado por el folklore, como a mi familia, pero lo hice por pasión. Y tuve la suerte de conocer esta gente bonita, de la que estoy orgullosa. Esta es mi lucha y pienso seguir protestando y luchando porque así nací y así moriré”.


En el epílogo del acto, un grupo de niños de la agrupación Los Gorriones interpretó una chacarera, para deleite de los presentes.