Jueves 8 de Marzo de 2012

Enriquecedor análisis sobre la lucha por la obtención de derechos y la igualdad de género

Desde perspectivas multi y transdisciplinarias y visiones profesionales y barriales, se abordó la situación de la mujer en la sociedad actual, sus carencias y fortalezas. Empoderamiento y desigualdad laboral, entre otros conceptos, fueron abordados en el marco de un enriquecedor debate.



En el Día Internacional de la Mujer se desarrolló la II Jornada de Trabajo “1 Banca = 1 Mujer”, que tuvo lugar en el recinto de sesiones del Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon. En la ocasión, veinticuatro mujeres destacadas por su labor pública en diversos ámbitos del quehacer local fueron invitadas a ocupar las bancas de los concejales para hacer un breve análisis de la situación que vive el sexo femenino en la actualidad.


Los abordajes fueron contextualizados en dos grandes temas: empoderamiento y desigualdad laboral. Cada exponente tuvo entre 5 y 7 minutos para expresarse.


El acto contó con las presencias del Presidente del HCD, Ariel Ciano; el autor de la iniciativa, concejal Ricardo Palacios; la directora de la Mujer, Alejandra Patuto; la titular de la Dirección de Derechos Humanos, Agustina Palacios; el secretario de Salud, Alejandro Ferro; la secretaria de Educación, Mónica Rodríguez Sammartino; la subsecretaria de Políticas Institucionales, Alejandra Urdampilleta; y el secretario de Gobierno, Marcelo Artime.


También participaron los concejales Leandro Laserna, Javier Woollands, Marisa Vargas, Marcela Amenabar, Débora Marrero, Gerardo Cirese, Carlos Aiello y Héctor Rosso (AM), la secretaria del HCD, María Eugenia Dicándilo; y la concejala Vilma Baragiola (UCR).


En primer término se transmitió el video “Abuelas de Plaza de Mayo. La identidad no se impone”. Luego, al momento de hacer uso de la palabra, Ciano se mostró “feliz por ser partícipe de esta iniciativa en un ámbito que, como siempre digo, es de todos los marplatenses. Si bien queda mucho por hacer en pos de la igualdad de género, mucho se ha hecho. En otro momento hubiera sido utópico pensar que las mujeres podrían optar a ocupar espacios de poder, como ocurre en Argentina con Cristina Fernández de Kirchner; en Brasil, con Dilma Rousseff; o como pasó en Chile, con Michelle Bachelet”.


El autor de la iniciativa, Ricardo Palacios, señaló su agradecimiento a las 24 mujeres que respondieron afirmativamente a la convocatoria. “Son quienes luchan por los derechos reivindicatorios. Esta jornada es una manera de evitar el vaciamiento que se pretende desarrollar desde algunos medios de comunicación, que hacen creer que ésta es una fecha para comer más barato en restaurantes o hacer consumismo. Hoy no es un día de descanso; todo lo contrario”.


Patuto, a su turno, recordó que ayer –miércoles 7- “se impulsó la conformación del Consejo del Plan de Igualdad de Oportunidades de Género”.


Finalmente, Artime consideró que “la situación actual no es la mejor en relación con la situación de la igualdad de género. La violencia familiar tiene una trascendencia especial y es cuestionable el rol de los medios de comunicación nacionales en este sentido. Considero que en general muchas mujeres tienen un nivel intelectual que debería permitirles acceder a nuevos estatus”.



Las disertaciones




La primera intervención correspondió a Stella Maris Orozco, responsable del Centro Preventivo Laboral de SECZA, miembro de la entidad CEFIL, quien se refirió a “la mortalidad perinatal, cuya media es superior en Argentina donde se realiza un mayor porcentaje de nacimientos por cesárea. Es necesario aumentar la participación de la mujer en política y estos temas los debe resolver, con el acompañamiento del hombre”.


A continuación, la arquitecta Patricia Leniz, abordó el concepto de empoderamiento, que fuera desarrollado por el pedagogo brasileño Paulo Freire (que se refiere al aumento de la fortaleza espiritual, política, social o económica de los individuos y las comunidades, término que generalmente involucra el desarrollo en el beneficiario de una confianza en sus propias capacidades).


La siguiente exponente fue la académica Marianela Romero, que consideró que “el cambio de roles de la mujer debe englobarse en el contexto de la sociedad actual, no aisladamente”.


La cuarta mujer en hablar fue Gabriela Monsalve, de la Comisaría de la Mujer, que brindó datos sobre las denuncias de delitos sexuales y de las víctimas directas e indirectas que generan. Asimismo, se refirió a la apertura de dos oficinas que recepcionan denuncias contra la violencia familiar.


La siguiente oradora fue Beatriz Arza, defensora del Pueblo, que habló sobre los derechos civiles que las mujeres fueron adquiriendo en Argentina a partir de 1966. “Aún falta para tener una sociedad mejor, pero se logró la patria potestad compartida, el divorcio, mejores remuneraciones”, consignó.


A su turno, habló la Dra. Eleonora Slavin, especialista en Derecho Laboral, jueza del Tribunal de Trabajo Nº 2, que se refirió a la pobreza y la vinculó con la situación de la mujer. “Sigue habiendo discriminación en el acceso al empleo y en las remuneraciones, que en Argentina son 26 por ciento menores que las de los hombres”, apuntó.


La periodista Gabriela Azcoitía también abordó la discriminación, pero en este caso en el acceso a tareas de alta responsabilidad en los medios de comunicación. Tras reivindicar a la madre de Marita Verón, Susana Trimarco, señaló: “No se les permite a las mujeres el acceso a los sitios de poder, no siempre se las elige por su talento y condiciones”.


Luego, la asistente en gerontología Celeste Guajardo manifestó, tras expresar su condición trans: “Pasé de ser una trabajadora sexual a ser cuidadora de adultos mayores. Es una manera de expresar que las personas trans también estamos capacitadas para estudiar y trabajar, como todas”.


Luego, la profesora de hebreo, Bruria Judith Zerzion, expresó: “A lo largo de muchas generaciones, las mujeres vivieron sojuzgadas a sus maridos. Aunque se ha ido manifestando una evolución positiva en este aspecto”.


La psicóloga Elda Bartolucci, se refirió a “un tema silenciado en la sociedad: la sexualidad. Se habla poco, se prefiere no hablar. Es una asignatura para la que no estamos preparados. Pocos se reciben con honores; la mayoría se la sigue llevando a marzo eternamente. Por eso, debo decir, gracias a muchos medios podemos desasnar a la gente. La mujer, en general, sigue viviendo su sexualidad con una mirada represiva, lo que sigue dejando marcas inconcientes de comportamiento de género. Sienten con culpa el acceso al placer, les cuesta alcanzar la plenitud sexual”.


Más adelante, la presidenta de la Asociación de Mujeres de Negocios, María Cristina Puga, hizo un desmenuzamiento conceptual del término “empoderamiento” y resaltó el valor de poder “configurar su propia vida”, pero aclaró que “la mujer no necesita al hombre delante ni atrás, sino a la par”.


Luego, la secretaria general del Movimiento 2 de Abril de los trabajadores del Puerto, Elda Taborda, se refirió a la situación laboral de las mujeres en ese sector de la industria marplatense. “Somos alrededor de la mitad. Todos sabemos la situación de precariedad que vivimos eternamente, sumados a muchos maltratos. Yo, que tengo mis hijos a cargo, me ví impedida de asistir a actos escolares y otras situaciones bajo amenaza de perder mi empleo. Pienso que debemos aprender a ocupar espacios de poder, porque sino la mujer es la principal enemiga de sí misma. Hay que cuidar el recurso, que lo maneje el estado, y no unos pocos. El mundo hay que cuidarlo, no nos pertenece; nos lo prestaron nuestros hijos y se los tenemos que devolver intacto, porque en el futuro va a faltar agua y comida”.


La psicóloga Silvia Rovira consideró que “no existe el igualismo que pregona una publicidad de una conocida cerveza. Existe una gran preponderancia de la violencia emocional, que es intangible, pero que va minando a la mujer su subjetividad. La mayoría de los opresores son parejas o ex parejas. Hay que resaltar que los casos de feminicidio aumentaron del 30 al 40 por ciento desde 2008”.


A continuación habló la jueza de familia Dra. María Silvia Villaverde (de Lomas de Zamora), que se refirió al vínculo del empoderamiento con la necesidad de cambio de la sociedad actual. “La mujer necesita un hombre al lado, codo a codo. Desde lo privado vamos construyendo las conductas sociales que luego repetimos, pero ocurre que desde chicas nos enseñaron a depender del hombre”.


La profesora en Historia (becada del CONICET) Romina Cutuli expresó su estupor “por cómo se vacía de contenido al Día Internacional de la Mujer publicitando descuentos por adquisición de diversos productos o disfrutes de cenas en restaurantes”. A su entender, “la mujer sufre una constante exclusión de los lugares de trabajo”.


En tanto, la psicóloga Patricia Gordon (de la ONG Alameda), consideró vital “la pérdida de miedo en el tema de la trata de personas, que es una cuestión manejada por mafias de poder. Seguimos teniendo mujeres desaparecidas, muchas esclavizadas en prostíbulos”.


Luego, Natalia Castro, defensora oficial ante los juzgados federales de Primera Instancia, opinó que “las relaciones de género son relaciones subordinadas de poder”.


Más adelante, Irma Susanich, presidenta de la Asociación Humanista de la Mujer, se refirió a cómo las brechas de género siguen persistiendo en el mundo laboral.


A su turno, Paulina Coggi, tesorera de la Asociación Vecinal de Fomento San Martín, expresó que “la mujer está involucrada en la construcción de una nueva realidad en las instituciones, pero que faltan recursos. Nosotros, hace diez años venimos capacitando mujeres para que tengan salida laboral, pero notamos la falta absoluta de educación sexual; algo que se evidencia en la gran cantidad de niñas y adolescentes que quedan embarazadas”.


Luego, la abogada María Fernanda Ponce se refirió a la doble victimización de la mujer en el ámbito carcelario. “La mayoría de los detenidos son hombres y quienes los visitan son mujeres, que sufren por esa situación y por los maltratos que viven al acceder a esos ámbitos para ver a sus familiares”.


Más adelante, la psicoanalista Andrea Mónica Blanco consideró que “la interdependencia de funciones genera problemas a la mujer en el ámbito laboral, donde termina sometiéndose a la situación o renunciando por obligación, aún a costa de comprometer su porvenir (ya que muchas son jefas de familia)”.


Estela Carrizo, presidenta de la Red de Personas viviendo con VIH-Sida, manifestó que “la enfermedad evolucionó de manera tal que en la actualidad la mujer es el grupo con más prevalencia de infección. Hoy, casi por cada dos hombres se contagia una mujer, que ante la imposibilidad (muchas veces) de acceder a un preservativo no puede cuidar su salud ni ser dueña de su propio cuerpo. Por lo tanto, tampoco puede proteger a sus hijos”.


Por su parte, Gladis Correa, de UMASDECA (Asociación Marplatense de Ciegos y Ambliopes), se refirió a “la doble discriminación de ser mujer y ser discapacitada. La relación inserción laboral-discapacidad-género es muy compleja. A la mujer se la aísla con el pretexto de cuidarla y muchas veces la llevan a vivir una vida donde realmente nunca le ocurre nada”.


Finalmente, la licenciada en Comunicación Marcela Gaboiud (de la Red de Periodistas con Perspectiva de Género) brindó una serie de datos estadísticos sobre la desigualdad en el acceso a puestos de poder y decisión en los medios. “La mayoría de los editores son hombres y la mujer sólo puede ingresar en un 33 por ciento en la televisión por cable y el 22 por ciento en TV abierta, ó el 11 por ciento en diarios. Sólo el 29 por ciento de las mujeres son noticia. Incluso, la discriminación está en el lenguaje; hace años debería ser natural llamar a una mujer “concejala” ó “presidenta” ó decir “todos” y “todas”, pero cuesta imponerlo. Esta sociedad patriarcal nos muestra constantemente qué lugar debemos ocupar, cómo debemos comportarnos y qué decir. La violencia es estructural y cultural”.


A continuación, se proyectó una información para dar a conocer la Línea Malva (108) que funciona en la Dirección de la Mujer.


La Banca 25 fue ocupada por el testimonio –transmitido a través de un video proyectado por pantalla gigante- de una mujer víctima durante 25 años de violencia familiar, sus miedos, su lucha y finalmente su decisión –ayudada por amigos y profesionales- para dejar atrás esa penosa situación.


El último tramo del acto fue la entrega de certificados de participación a las 24 oradoras.