Jueves 19 de Abril de 2012

Se realizó la Sesión Pública Especial en el Centro de Ex Soldados Combatientes en Malvinas

Fueron planteados los objetivos cumplidos por el CESC. También se selló el compromiso para continuar con la de colaboración interinstitucional.



A 30 años de la Guerra de Malvinas, el Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon desarrolló hoy una Sesión Pública Especial en el Centro de Ex Soldados Combatientes de Malvinas en Mar del Plata (CESC), ubicado en Misiones 3172, donde se resaltó el papel de los soldados en el conflicto y se repasó la vida institucional del centro, las dificultades superadas y las ayudas brindadas a los veteranos. También se evaluaron las necesidades vigentes y las posibilidades de colaboración mutua entre ambas entidades para cristalizar otros logros de tipo social, laboral y de salud para quienes combatieron en el Atlántico Sur.


La sesión fue convocada en el marco de la Resolución Nº 3235, mediante la cual el Cuerpo Deliberativo declaró “de interés” todas las actividades que realice el CESC en el marco del 30º Aniversario de la guerra.


Presidida por su Presidente, Ariel Ciano, el HCD contó con la presencia de representantes de todos los bloques políticos y del Departamento Ejecutivo. También hubo invitados especiales, familiares de veteranos, referentes de organismos de Derechos Humanos, de los poderes Legislativo y Judicial, de la Diócesis de Mar del Plata y de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, de organismos nacionales y provinciales, de la Universidad Nacional de Mar del Plata y de instituciones educativas y deportivas y medios de comunicación, entre otros. En tanto, por el CESC estuvieron sus principales directivos, con su titular, José María Lambertini a la cabeza.



Inicio de la Sesión Pública Especial



Luego de la entonación del Himno Nacional Argentino, se pudo apreciar el video “Historias de Abuelas-La identidad no se impone”, realizado por el Centro Provincial de las Artes (Teatro Auditórium).


A continuación, el Presidente del HCD, Ariel Ciano, expresó: “Ustedes, los ex combatientes, son un ejemplo de lucha. Cuesta imaginarse lo mucho que sufrieron en las islas; pero fueron y lucharon como verdaderos hombres valientes. Hubo muchísimos casos de héroes, de soldados y militares, pero también existieron el hambre, el frío y la falta de preparación. Y claro que hubo actos que ultrajaron la dignidad de nuestros soldados; por eso debemos mantener viva la memoria y los casos de violación de los derechos humanos deben ser investigados, juzgados y sancionados”.


Agregó: “La Guerra es la máxima consagración de la sinrazón humana; la huella de lo que nos falta crecer. Saca lo mejor y lo peor de las personas. Por eso, 30 años después de Malvinas, ustedes –los ex combatientes- siguen marcando un camino de compromiso y memoria, como cuando junto a los familiares de los caídos se involucraron en la creación de este centro. Esta realidad habla de la dignidad que ustedes tienen y tuvieron en ese fruto inicial de construcción mientras estaban abandonados por un Estado que les dio la espalda durante muchos años”.


Durante su discurso, el presidente del HCD destacó las presencias de los veteranos y ex jefes de la Base Naval,Almirante García y de la Agrupación Artillería Antiaerea 601 coronel Eduardo Ramón Gavier Tagle, destacandoque “con motivo de su retiro, fue saludado con respeto y admiración por muchos de sus conscriptos, que viajaron desde diversos puntos del país, lo que demuestra que también hubo militares que hicieron muy bien su tarea y fueron reconocidos por sus soldados”.


Ciano consideró que “los suicidios no fueron actos individuales, sino que significaron la acusación de las víctimas a aquellos otros que los ignoraron, que los castigaron. Por eso –culminó- todo cuanto hagamos desde la comunidad será escaso para compensar lo que ustedes hicieron por la patria”.


Acto seguido, el locutor oficial del acto leyó el comunicado emitido por el Plenario –aprobado por unanimidad-, que dice así: “A 30 años de aquella madrugada del 2 de abril de 1982 en la cual se comenzó a manifestar en los hechos el compromiso de miles de jóvenes con la patria, hoy nadie duda que nuestro reclamo de soberanía de Malvinas es legítimo y justo.


Malvinas es una causa nacional en la que todos los hijos de este suelo argentino están de acuerdo y comprometidos activamente, y este hecho nos debe apuntalar día a día para luchar pacíficamente y por medio del diálogo incluyente por ese futuro que busca una patria unida.


Hoy, aquí, en este momento y en este lugar tenemos la presencia de muchos amigos que estuvieron en aquella Guerra, pero también están presentes aquellos que no volvieron, cuyo testimonio clavado para siempre en nuestra memoria nos muestra el camino que deben asumir las nuevas generaciones.


Se trata del deber que nos toca como ciudadanos; el camino es el desarrollo de una ciudad y un país con progreso y justicia para todos, unido en toda su extensión, amalgamado con la dignidad y el compromiso que estos compatriotas nos mostraron en 1982.


Los jóvenes de Malvinas de entonces hace tiempo nos pusieron de manifiesto que el valor de la Argentina, de nuestra Argentina, no es otra cosa más que el valor de cada uno de los argentinos que la integramos.


Hoy los hombres del presente, estos ex combatientes, le aportan a nuestra sociedad lo más valioso que tienen, que son sus hijos, con el objetivo de mantener vivo el espíritu de la causa Malvinas, que los incluye sin lugar a dudas.


No está de más recordar que estos hombres de hoy siguen dando muestra de ejemplo cívico, trabajando con constancia y tesón cada día, demostrándole a la sociedad en la que viven –en cada una de las magníficas acciones que realizan- que están al servicio de los vecinos.


Esta fecha marcada a fuego en el calendario, que resaltamos cada año con el respetuoso recuerdo por quienes ofrecieron sus vidas, y con la grata presencia de sus veteranos, nos invita a reflexionar sobre aquella trágica decisión de la guerra, el desarrollo de los hechos, los valores humanos que se pusieron de manifiesto, los defectos que se evidenciaron y las consecuencias que la misma trajo aparejada en todos los ámbitos de la vida de los argentinos.


El aprendizaje es una obligación de cada uno de nosotros, especialmente frente a aquellos que obrando en nuestro nombre, en defensa del legítimo derecho, del honor y del patrimonio histórico de Argentina, durante mucho tiempo fueron simplemente olvidados.


Sin memoria se hace imposible construir la personalidad de todo ser humano.


Nunca olvidemos lo que nos ocurrió aquellos 73 días de 1982, y de todo lo que trajo aparejado. No reneguemos de nuestro pasado, aunque si aprendamos de él y valoremos debidamente los sacrificios de nuestros veteranos de guerra, nuestros eternos héroes.



Testimonios de los veteranos de guerra



Tras agradecer la presencia del plenario en la sede del CESC su titular, José María Lambertini consideró que dicha sesión especial “no es casualidad; es causalidad. Con su esfuerzo, el centro logró ganarse el respeto y la consideración de los concejales y la comunidad en su conjunto. Con muchísimo esfuerzo y escasos recursos, a fines de 1982 comenzamos un camino arduo pero hoy podemos presentar varios logros. Hoy estamos integrados a la sociedad, construimos nuestra sede, sentimos orgullo de tener un gimnasio donde practican alumnos de varias escuelas, donde también colaboramos con instituciones como el Club Peñarol”.


Lambertini reiteró su agradecimiento pero acotó: “Esperemos que este acto no sea sólo protocolar. Pedimos a los señores concejales que reciban nuestras propuestas tendientes a seguir logrando mejoras para los veteranos en temas de integración laboral, de salud también. Nosotros, desde nuestro lugar, amamos Mar del Plata y por eso nuestro deseo es que este centro esté acorde a la grandeza de la ciudad que habitamos”.


A continuación también hicieron uso de la palabra otros integrantes del CESC, tal el caso de Emilio Narciande, que se refirió a las actividades desarrolladas por y para los veteranos en cuestiones vinculadas a la educación y la salud, como el reparto de útiles en escuelas públicas y la campaña desarrollada hace unos años por la irrupción de la Gripe A.


Después fue el turno de Carlos Ceip, de la Cooperativa de Taxis Islas Malvinas, que contó cómo en 1992 –a través de un miembro de la composición del HCD en ese momento- pudieron recibir licencias de autos taxímetros sin uso para habilitar puestos de trabajo a un centenar de veteranos, a raíz de lo cual la mencionada entidad se desarrolló, creció y pudo brindar ayuda a ex conscriptos y sus familias.


El siguiente orador fue Edgardo Gómez, que hizo un breve análisis de las tareas que desarrolla la Comisión de Hijos del CESC.


En el área de salud hubo una breve participación del ex conscripto José Luis Capurro, tras lo cual Julio Aro explicó sucintamente el papel de la Fundación “No me olvides”, que trata los casos de estrés postraumático y el proyecto de identificación de cuerpos NN en el cementerio de Darwin, dado a conocer públicamente días atrás por la Presidente, Cristina Fernández de Kirchner.