Martes 24 de Junio de 2014

El Consejo de la Niñez repudió la agresión de un comerciante a un menor en la vía pública

El Consejo Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente de General Pueyrredon convocó hoy a una conferencia de prensa donde repudió la agresión sufrida por un menor por parte de un comerciante, hecho ocurrido el pasado sábado 14 de junio.


La conferencia de prensa se realizó en el recinto de sesiones del Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon y estuvieron presentes miembros de este organismo, así como también los concejales Alejandra Urdampilleta y Fernando Gauna (AM), Marcos Gutiérrez, Pablo Vladimir Retamoza y Verónica Beresiarte (FpV); y el director general de Promoción y Protección de Derechos Humanos del municipio, José Luis Zerillo, además de referentes de organismos públicos nacionales, provinciales y municipales, integrantes de fuerzas políticas y organizaciones académicas, sindicales y barriales, entre otros.


Una nutrida concurrencia escuchó el documento público leído por un miembro del Consejo Local. Además, se sumaron adhesiones del Programa de Articulación Institucional de la Secretaría de Derechos Humanos de Nación, varias unidades académicas, colectivos de trabajadores y profesionales contra la violencia, partidos políticos, sindicatos, organismos públicos vinculados a la salud y contra las adicciones, Madres de Plaza de Mayo y otros entes defensores de los DDHH, Foro por los Derechos de la Niñez, la Comisión Provincial por la Memoria, la Mesa contra la Violencia Institucional, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio de Desarrollo Social y organizaciones sindicales como la CTA, ADUM, SADOP, SUTEBA, entre otros.


El texto del documento oficial leído por una integrante del Consejo de la Niñez es el siguiente:



“El Consejo convoca a esta conferencia por dos motivos sustanciales que consideramos inexcusables para garantizar el estado de derecho de la niñez y adolescencia en General Pueyrredon: Primero, un llamado a la sociedad para repensarnos como tal en relación a la mirada que tenemos sobre los adolescentes. En segundo lugar, requerir al estado en todos sus estamentos la implementación de políticas públicas efectivas que restituyan derechos vulnerados de la población que nos ocupa.


Hacemos un llamado a la ciudadanía marplatense a no naturalizar esta escalada contra niños y jóvenes; repudiamos cualquier forma de maltrato que tenga como destinatario a este sector tan vulnerado de sociedad. Ningún ser humano que se precie de tal puede justificar lo acontecido el sábado 14 de junio, cuando un niño en situación de calle de escasos 6 años fue brutalmente golpeado por una comerciante de la ciudad o hechos recientes como fue el ingreso de policías armados a un establecimiento escolar en horario de clase esgrimiendo que estaban persiguiendo a un joven que creían sospechoso, poniendo en peligro de ese modo a la población escolar y docentes. Todavía sigue latiendo en nuestro corazones el dolor por la muerte de un pibe de apenas catorce años en el barrio Las Heras, sólo por pronunciar algunos sucesos en los cuales las víctimas son pibes jóvenes producto de un sistema que los excluye y condena.


Como Consejo consideramos que no podemos reducir los problemas sociales a problemas policiales, no es más seguridad, no es más policía. Lo que hace falta es más justicia social.


Observamos en términos políticos una línea de acción referida a la infancia por demás escasa y deficiente a pesar de estar transitando un cambio de paradigma en nuestro país, enmarcado en disposiciones legales orientadas a la promoción y restitución de los derechos de niños, niñas y adolescentes. Los programas y dispositivos creados en las distintas instancias de gobierno no logran sustentar un cambio donde los niños dejan de ser objetos de derecho para ser sujetos de derecho.


Exigimos la implementación de políticas públicas precisas elaboradas no precariamentesino de forma estratégica y operativa con la correpondiente asignación privilegiada de recursos humanos y económicos. El estado y cada uno de nosotros como sociedad -componente fundamental del mismo en el marco del principio de co-rresponsabilidad- debemos asumir el compromiso de no permitir que los niños pierdan su infancia y los jóvenes sus ganas de creer.


Mientras sigan amaneciendo niños en la calle, mientras sigan muriendo pibes en los barrios, mientras golpeen salvajemente a un nene y un sector de la sociedad simplemente observe y reclame su muerte, mientras las escuelas no estén en condiciones dignas de enseñar para aprender, mientras que los efectores que trabajan la problemática de la niñez vulnerada no realicen los abordajes con el criterio que establece el nuevo paradigma, como individuos, como sociedad y como estado seguimos quedando en deudas con nuestros pibes, que es quedar en deuda con el presente y futuro de la patria. Ni un pibe menos”.



Durante la conferencia, también fue leída la adhesión expresada por Abuelas de Plaza de Mayo:



Por medio del presente, Abuelas de Plaza de Mayo adhiere a la conferencia de prensa convocada por el Consejo Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente referente a la escalada de violencia institucional y social ejercida contra los niños y adolescentes.


Este, para las Abuelas, es el año de la cuarta generación, es decir, de los que podrían ser hijos de nuestros nietos. Necesariamente, heredan la duda sobre su propia identidad, mientras sus padres no encuentran la propia. Algunos de esos bisnietos tienen edad de adolescentes, incluso la edad de sus abuelos al momento de ser secuestrados y convertirse en desaparecidos. Es paradójico que hablemos de jóvenes violentados en sus derechos 40 años después del aniquilamiento de una generación.


Los hechos de linchamiento público, como el caso del niño de 6 años golpeado por una comerciante, alientan para otras personas la irrupción de fuerzas policiales en un establecimiento educativo en horario de clases, la muerte de un chico de 14 años en el barrio Las Heras. Así como la escalada de violencia sostenida desde distintos ámbitos contra jóvenes adolescentes y niños de distintos años y sin recursos completamente fuera del sistema revela el perfil reaccionario y discriminador de una parte de la sociedad.


Las Abuelas, más allá de nuestro compromiso militante con la recuperación de nuestros nietos y el juicio y castigo a los culpables, creemos que es necesario abordar el fenómeno de la violencia instalada como parte de un plan de criminalización para la exclusión definitiva de una parte de nuestra propia población. Como si aniquilando un segmento de nosotros mismos pudiéramos solucionar algo.


Es el mismo sector que ejerce y multiplica desde lo cotidiano la implementación paulatina de la respuesta violenta como eje para solucionar un conjunto de problemas que comenzaron a gestarse hace décadas con la implementación de planes neoliberales que generaron exclusión y la destrucción del tejido social, que paradójicamente fue votado por la misma porción de la sociedad que hoy reacciona violentamente ante esto mismo hechos.


Adherimos a la defensa de nuestros jóvenes, que no son para nosotros el futuro, sino un presente tangible y valioso. Alertamos ante el intento de instalar desde ciertos sectores políticos la idea de la represión como instrumento de pacificación. Es necesaria la urgente participación de distintos sectores sociales para frenar esta escalada cuidadosamente planificada.


Hacemos un llamamiento al conjunto de la población para tomar conciencia sobre lo expuesto, en particular porque siempre fueron las sociedades permisivas y sin memoria las que privilegiando el consumo y el individualismo sirvieron de incubadora para los sectores más violentos y reaccionarios. No basta con medidas coyunturales, no sirve -como no sirvió en ningún país del mundo- la incorporación masiva de fuerzas de seguridad si el conjunto de la sociedad no profundiza su compromiso para una convivencia en paz. La pobreza solo puede ser vencida con más justicia social.


Mientras que el fenómeno de los delitos se vea como un hecho de generación espontánea y no como la culminación de un proceso nefasto donde la propia sociedad fue y es protagonista, no podremos avanzar. Este es el momento de actuar”.



Vale destacar que el Consejo Local de la Niñez es un organismo autónomo creado por Ley 13.298, que en General Pueyrredon comenzó a actuar en 2009. “Somosun órgano plural y diverso, creado para proponer y monitorear políticas públicas, hacer diagnósticos sobre la infancia y pensar respuestas colectivas. Tratamos de trabajar todo el tiempo para mejorar situación del niño, su interés superior y proponer acciones en el marco de la diversidad”, explicó una integrante de este organismo.